Me gustaría saber por qué me frustro tan rápido. Por qué simplemente no puedo tomarme los errores de manera más...liviana. Pareciera que cada cosa que sale mal, se convierte en un monstruo gigante que termina por pisotearme la vida. Y lo peor es que cada equivocación es tan insignificante que me enferma terminar tan mal por algo tan pequeño.
"Te pones mal y al final todo termina bien". Mi mamá me repitió eso unas mil veces en lo que va del año. Pero es que no puedo entender cómo llego a esos extremos, en los que exploto de odio hacia mí misma y tengo que encerrarme en el baño a llorar, antes de terminar prendiendo fuego la casa. Creo que, en esos momentos, todo lo que me molesta de mí viene a mi mente y me presiona, me tortura, y terminó así, en crisis, colapsando.
No sé qué será. No sé si necesito ayuda, calmantes, o un tiro en el medio de la frente. Sinceramente no sé, no sé si quiera saberlo.
Me llamo Victoria, tengo 16 años y soy de Argentina, el país más bello y lleno de gente indeseable del mundo.Me gusta que me digan Vic o Viki, pero muchos suelen decirme imbécil, estúpida, pelotuda, etc. Me gusta el sarcasmo, la lluvia, el chocolate y Andy Biersack. Mi vida se basa en mirar videos de Nicolás Arrieta, llorar,y leer sobre asesinos seriales. Gracias por tomarse el tiempo de leer esta mierda y no lo olviden "ser un asco no es una moda, es un estilo de vida."
miércoles, 27 de noviembre de 2013
martes, 26 de noviembre de 2013
A veces pasa que uno se encuentra tirado en el suelo de la habitación, o acostado en la cama o sentado en el asiento de un colectivo, cuando lo bombardean preguntas cuyas respuestas son, tal vez, desconocidas para la mayoría de nosotros. ¿Quién no se puso a pensar, alguna vez, sobre el significado de la vida? ¿Qué persona no se cuestionó sobre los inicios de la raza humana, o el origen del planeta? Todos alguna vez hemos pasado por estos momentos de reflexiones profundas y pensamientos abstractos. Porque todos queremos saber la verdad. Resulta que, para nosotros, todo tiene que tener una razón de ser, por más ilógica que sea. Todo debe tener sentido, todo tiene que verse desde el lado racional, porque no soportamos no poder entender ciertas cosas. Y entonces nos volvemos locos y empezamos a hacer experimentos e investigaciones, y probamos y probamos y probamos, hasta que encontramos "la respuesta". O más bien, nos convencemos de haberla encontrado. Porque existen cosas que nunca vamos a entender, aunque nos duela aceptarlo. Van más allá de nuestra inteligencia,nos superan. Superan nuestra evolución, nuestra ciencia, nuestro estudio, nos superan.
lunes, 25 de noviembre de 2013
Primera entrada. Uno nunca sabe cómo presentarse, o por lo menos yo. "Hola, soy Victoria, me dicen Viki o Vic, como quieran, tengo 15 años." Odio, odio decir eso. ¿A quién carajo le importa cómo me dicen? Si quisieran saberlo, lo preguntarían. Pero como nadie lo hace, entonces me veo obligada a decirlo, sabiendo que es totalmente irrelevante.
No sé muy bien el por qué del origen de este blog. Supongo que empecé a sentir la necesidad de descargarme poco. O mucho. No sé, no lo sé. ¿Será que todos necesitamos, a esta altura de la vida, uno de estos blogs? ¿No suena ridículo pensarlo? Sí, suena ridículo porque sí, somos ridículos.
Observen, ya me fui de tema. Suele pasarme muy seguido así que si llega a suceder en alguna de mis próximas entradas, no se asusten, es normal.
Y ya no sé qué escribir. Y ya me empecé a sentir estúpida creyendo que alguien me va a leer. Y ya arruiné la entrada de presentación. Pero bueno, por lo menos así pueden darse cuenta de lo retorcida que es mi mente.
Espero que, si alguien llega a este blog por casualidad, por recomendación, o porque lo vio dando vueltas en el maravilloso mundo del internet, se quede y se anime a conocerme, a leerme, porque siento que necesito que lo hagan. Y si no, bueno, por lo menos estoy empleando este tiempo en algo relativamente productivo.
No esperen nada de mí porque se van a decepcionar, y no se asusten, no mato gente.
Todavía.
No sé muy bien el por qué del origen de este blog. Supongo que empecé a sentir la necesidad de descargarme poco. O mucho. No sé, no lo sé. ¿Será que todos necesitamos, a esta altura de la vida, uno de estos blogs? ¿No suena ridículo pensarlo? Sí, suena ridículo porque sí, somos ridículos.
Observen, ya me fui de tema. Suele pasarme muy seguido así que si llega a suceder en alguna de mis próximas entradas, no se asusten, es normal.
Y ya no sé qué escribir. Y ya me empecé a sentir estúpida creyendo que alguien me va a leer. Y ya arruiné la entrada de presentación. Pero bueno, por lo menos así pueden darse cuenta de lo retorcida que es mi mente.
Espero que, si alguien llega a este blog por casualidad, por recomendación, o porque lo vio dando vueltas en el maravilloso mundo del internet, se quede y se anime a conocerme, a leerme, porque siento que necesito que lo hagan. Y si no, bueno, por lo menos estoy empleando este tiempo en algo relativamente productivo.
No esperen nada de mí porque se van a decepcionar, y no se asusten, no mato gente.
Todavía.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)