lunes, 25 de noviembre de 2013

Primera entrada. Uno nunca sabe cómo presentarse, o por lo menos yo. "Hola, soy Victoria, me dicen Viki o Vic, como quieran, tengo 15 años." Odio, odio decir eso. ¿A quién carajo le importa cómo me dicen? Si quisieran saberlo, lo preguntarían. Pero como nadie lo hace, entonces me veo obligada a decirlo, sabiendo que es totalmente irrelevante.
No sé muy bien el por qué del origen de este blog. Supongo que empecé a sentir la necesidad de descargarme poco. O mucho. No sé, no lo sé. ¿Será que todos necesitamos, a esta altura de la vida, uno de estos blogs? ¿No suena ridículo pensarlo? Sí, suena ridículo porque sí, somos ridículos.
Observen, ya me fui de tema. Suele pasarme muy seguido así que si llega a suceder en alguna de mis próximas entradas, no se asusten, es normal.
Y ya no sé qué escribir. Y ya me empecé a sentir estúpida creyendo que alguien me va a leer. Y ya arruiné la entrada de presentación. Pero bueno, por lo menos así pueden darse cuenta de lo retorcida que es mi mente.
Espero que, si alguien llega a este blog por casualidad, por recomendación, o porque lo vio dando vueltas en el maravilloso mundo del internet, se quede y se anime a conocerme, a leerme, porque siento que necesito que lo hagan. Y si no, bueno, por lo menos estoy empleando este tiempo en algo relativamente productivo.
No esperen nada de mí porque se van a decepcionar, y no se asusten, no mato gente.
Todavía.

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