En esto se basan mis días. En la tortura constante, en la aceptación de mi realidad, tan sucia como triste. Termino sentada, sonriéndo ante la miserable idea de una frustación más poderosa que yo. Vencida, pero no cansada.
Me hundo en la desesperación, y dejo que kilos de tensiones y falsas espectativas me aplasten, sumiéndome en una profunda y dolorosa agonía, de la cual todavía no logro encontrar la salida.
Y así es como se me pasa la vida. Se me va de las manos, como agua escurriéndose por mis dedos, que hacen lo posible para aferrarse a ella, aún sabiendo que es imposible. Pero me queda una esperanza. Sé que hay algún destello de luz en medio de esta oscuridad, escondido, quizá, detrás de algún horrible pensamiento que no me atrevo a tocar. Sólo es cuestión de tomar valor y, quién sabe, tal vez sí pueda ser feliz después de todo.
Me llamo Victoria, tengo 16 años y soy de Argentina, el país más bello y lleno de gente indeseable del mundo.Me gusta que me digan Vic o Viki, pero muchos suelen decirme imbécil, estúpida, pelotuda, etc. Me gusta el sarcasmo, la lluvia, el chocolate y Andy Biersack. Mi vida se basa en mirar videos de Nicolás Arrieta, llorar,y leer sobre asesinos seriales. Gracias por tomarse el tiempo de leer esta mierda y no lo olviden "ser un asco no es una moda, es un estilo de vida."
domingo, 19 de enero de 2014
Un poco de esperanza
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